Es evidente que en Japón no se cultiva el cacao.
Sin embargo, recientemente he tenido la ocasión de participar en una conversación muy interesante sobre el "YUZU".
Con motivo de la celebración del festival Choco-Laté,
la Señora Chiéko Saïto, periodista especializada
en repostería, habló con Dominique Persoone
de la tienda Chocolate Line de Brujas sobre tres tipos de
"yuzu":
- el yuzu en pasta
- el yuzu picado
- el yuzu en trozos de 5 mm.
Dominique Persoone se interesó al instante por este
ingrediente para introducirlo en sus bombones.

El Yuzu, un cítrico originario de Asia del Este, es un híbrido de mandarina ácida e Ichang papeda.
El fruto se parece a un pomelo, pero más pequeño.

El fruto es originario de China donde se cultiva a pequeña
escala.
También crece en estado salvaje en China central y
en el Tibet.
Durante la Dinastía Tang, se introdujo en Japón y Corea y, en la actualidad, estos dos países son sus principales productores.
Comparado con otros cítricos, resiste bien el frío y puede soportar temperaturas invernales de hasta 5°C.
Contiene gran cantidad de pepitas. El fruto amarillo, de sabor amargo, se utiliza para elaborar salsas y tartas. El fruto verde, más amargo todavía, se emplea principalmente en usos industriales, en los sectores alimentario, farmacéutico y cosmético (para fabricar jabones, lociones, etc.). Su sabor se parece al del pomelo pero con un toque de mandarina. Su fragancia es suave, muy refrescante y tan apreciada que su esencia se utiliza en Japón para la elaboración de perfumes. La cosecha se recoge entre noviembre y abril.
El yuzu no se suele ingerir tal cual como una fruta.
Por el contrario, en las cocinas japonesa y coreana, la cáscara
(monda) se utiliza para decorar ciertos platos y el zumo se
utiliza como aliño, igual que el limón en otros
países del mundo.
El yuzu se puede preparar en confitura, se puede añadir a las masas de repostería o se puede utilizar como ingrediente en un relleno para bombones.